Hace poco leí que una empresa muy conocida de desodorante masculino había llevado a cabo una encuesta sobre el hombre que las mujeres actuales buscan. Y había llegado a la conclusión de que es un hombre “muy macho” (rudo, poco delicado) pero que no temía a las emociones. Y hace poco también, leí en un blog el comentario de una usuaria, de quien entiendo que profesa mi misma religión: la cristiana. Expresaba su convencimiento de que lo que las mujeres buscamos y necesitamos es un hombre que sepa manejar las emociones.
Más allá de que siempre es bueno y necesario lidiar adecuadamente con las propias emociones, creo que el error es pensar que “necesitamos” un tipo especial de persona. Pensar de esa manera nos coloca en lugar de jueces, sopesando a los que conocemos a ver si se corresponde a con lo que necesitamos, midiendo sus cualidades y sus defectos. Si lo pensamos bien, es una actitud muy común de nuestra época.
Pero si lo pensamos un poco más, no sólo nos pone en jueces de nuestros semejantes, sino que nos transformamos en críticos del Creador. Digo esto porque si a las mujeres les conviene cierto tipo de hombres, y si a los hombres les viene bien cierto tipo de mujeres, bien podemos plantearle a Dios en qué se supone que estaba pensando cuando creo al resto de los mortales, inhabilitados desde la creación para poder satisfacer las necesidades de una pareja.
O bien podemos decir: es algo que se puede aprender, más allá de la carga genética.Cierto, lo que no quita que algunas personas sean por naturaleza más emocionales que otras y viceversa. Poner el acento en la manera de manejar las emociones es condicionar demasiado a quienes no tienen la bendición de tener el tipo de temperamento deseado.
¿Acaso estaría en los planes de Dios que quienes no sean así, entiendan que no son aptos, y por lo tanto primero solucionen esta cuestión antes de tener la esperanza de que algún/alguna los acepte? ¿Acaso esas personas son desechables, no elegibles por la gracia de su temperamento?¿Acaso alcanza con tener un X tipo de temperamento para asegurar una buena pareja?
Personalmente creo que si algo puede asegurar el éxito de una pareja no tiene relación alguna con las características personales, sino con la actitud. La actitud no hacia la persona amada, sino hacia Dios. Si una persona busca a Dios, si una persona se permite dejarse transformar por Él, dejarse guiar en cada paso de la vida, podrá ser de bendición y recibirá bendición.
El problema no es que seamos así o asá, porque por todos y para todos Cristo murió, y a todos nos llama a ser imitadores de Él, sabiendo que Él puede hacer el milagro de cambiarnos, de transformarnos. Nos podemos llevar grandes sorpresas cuando confiamos en la forma de ser de tal persona, pues junto con las cualidades también “brillan” los defectos.
Sólo una cosa es segura en la vida: que el camino es seguro si es el que Él camina. Por eso mi lucha conmigo misma es a seguirle como seguían a Aslan los Pevensie en el barranco (EPC). Mi opinión. XD
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