domingo, 01 de marzo de 2009

Hace poco leí que una empresa muy conocida de desodorante masculino había llevado a cabo una encuesta sobre el hombre que las mujeres actuales buscan. Y había llegado a la conclusión de que es un hombre “muy macho” (rudo, poco delicado) pero que no temía a las emociones. Y hace poco también, leí en un blog el comentario de una usuaria, de quien entiendo que profesa mi misma religión: la cristiana. Expresaba su convencimiento de que lo que las mujeres buscamos y necesitamos es un hombre que sepa manejar las emociones.

Más allá de que siempre es bueno y necesario lidiar adecuadamente con las propias emociones, creo que el error es pensar que “necesitamos” un tipo especial de persona. Pensar de esa manera nos coloca en lugar de jueces, sopesando a los que conocemos a ver si se corresponde a con lo que necesitamos, midiendo sus cualidades y sus defectos. Si lo pensamos bien, es una actitud muy común de nuestra época.

Pero si lo pensamos un poco más, no sólo nos pone en jueces de nuestros semejantes, sino que nos transformamos en críticos del Creador. Digo esto porque si a las mujeres les conviene cierto tipo de hombres, y si a los hombres les viene bien cierto tipo de mujeres, bien podemos plantearle a Dios en qué se supone que estaba pensando cuando creo al resto de los mortales, inhabilitados desde la creación para poder satisfacer las necesidades de una pareja.

O bien podemos decir: es algo que se puede aprender, más allá de la carga genética.Cierto, lo que no quita que algunas personas sean por naturaleza más emocionales que otras y viceversa. Poner el acento en la manera de manejar las emociones es condicionar demasiado a quienes no tienen la bendición de tener el tipo de temperamento deseado.

¿Acaso estaría en los planes de Dios que quienes no sean así, entiendan que no son aptos, y por lo tanto primero solucionen esta cuestión antes de tener la esperanza de que algún/alguna los acepte? ¿Acaso esas personas son desechables, no elegibles por la gracia de su temperamento?¿Acaso alcanza con tener un X tipo de temperamento para asegurar una buena pareja?

Personalmente creo que si algo puede asegurar el éxito de una pareja no tiene relación alguna con las características personales, sino con la actitud. La actitud no hacia la persona amada, sino hacia Dios. Si una persona busca a Dios, si una persona se permite dejarse transformar por Él, dejarse guiar en cada paso de la vida, podrá ser de bendición y recibirá bendición.

El problema no es que seamos así o asá, porque por todos y para todos Cristo murió, y a todos nos llama a ser imitadores de Él, sabiendo que Él puede hacer el milagro de cambiarnos, de transformarnos. Nos podemos llevar grandes sorpresas cuando confiamos en la forma de ser de tal persona, pues junto con las cualidades también “brillan” los defectos.

Sólo una cosa es segura en la vida: que el camino es seguro si es el que Él camina. Por eso mi lucha conmigo misma es a seguirle como seguían a Aslan los Pevensie en el barranco (EPC). Mi opinión. XD


Tags: Reflexiones

Publicado por Patty.Palma @ 3:11
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Comentarios
PARTE 1:

Por que sera que las empresas, psicologos (sin ofender. Considero que a algunos de mis futuros colegas se les pasa la mano), mercadologos, periodistas, etc. tratan tanto de marcar estereotipos?

Y estereotipos que, ademas, no garantizan nada ni ayudan en lo mas minimo. Lo que dices es cierto, y me recuerda la charla de ayer, en clase: "hay que pensar y analizar si de verdad amamos a esa persona o si amamos a la idea del amor." Estamos enamorados del amor o del otro? Tenemos la lista de requisitos y de ahi no saldremos o tenemos claro que esas son cualidades que nos gustarian, pero que no son todas indispensables?

La persona vale en si misma o vale por lo bien que encaja en el molde? (Si a esas vamos, uh, estoy frita, lol!)

(CONTINUO EN OTRO COMENTARIO, EXCEDI EL MAXIMO)
Publicado por Isa
domingo, 08 de marzo de 2009 | 0:52
PARTE 2:
Que tanto nos hemos condicionado para buscar un estereotipo y que tanto hemos lastimado por eso? Me pregunto si de verdad entendemos que amar es justo aceptar al otro como es, a pesar o incluso por sus faltas. Claro, deseando ayudarle, como diria Salinas para "sacar de ti tu mejor tu" "para que a mi amor le responda la nueva criatura que tu eras."

Pero tambien creo en esto: es bueno saber con que no puedes vivir. Yo se, por ejemplo, que no puedo con una persona mentirosa o promiscua. Y eso no significa que esa persona no sea digna de amor. Para nada. Pero si que yo no podria pasar el resto de mi vida con el. Y estoy segura que a ti tampoco te haria muy feliz algo asi, no? Y quiza exista alguien para quien un hombre que de vez en cuando suelta una mentira o "suelta una cana al aire" no es tan dificil de aceptar.

(CONTINUO... *OJOS EN BLANCO*)
Publicado por Isa
domingo, 08 de marzo de 2009 | 1:00
PARTE 3:

Estoy de acuerdo con la necesidad de Dios para amar. Sin el Amor, no hay amor. Pero no es un solo elemento: es un todo. Y no se por que, se me viene a la mente una frase de san Agustin (o de Agustin de Hipona, como quieras llamarle): "Dios que te creo sin ti, no te salvara sin ti." Realmente, si no ponemos de nuestra parte, de modo alguno podremos darnos plenamente. Cualquier viento nos sacudira sin piedad. Y en verdad me pregunto... como pensar siquiera en dar agua, si la fuente esta lejana?

En fin, mejor me callo. Sinceramente, ya tuve bastante de poner comentarios en partes, lol!
Publicado por Isa
domingo, 08 de marzo de 2009 | 1:04
Me parece excelente l oque planteas! en realidad el amor de pareja debe estar sostentado en Dios, quien se deja tranformar por él logra lo que sea y puede cultivar un amor por mucho tiempo y mantener una relación llena de cosas gratas!Guiño
Publicado por junior
viernes, 03 de abril de 2009 | 0:23